Tengo personalidad adictiva. Y tú eres mi sustancia preferida, corriendo por mi sangre noche y día. Al principio abriste un mundo nuevo, ahora eres las pilas para vivir en el que tengo. Lo necesito para levantarme cada mañana, para encarar un día nuevo, para quitarme la coraza, y que me insufles tu veneno, que a mí me sabe tan bueno. Así que hoy te pediré otra vez que digas con la boca bien grande, con tu boquita de caramelo, hoy dímelo: Te quiero.
Rubén Pozo Prats
No hay comentarios:
Publicar un comentario