viernes, 16 de julio de 2010

Este hombre sí que es un genio.
Trains, Porcupine tree
El tren se pone y el fósforo espió bajo la persiana. Brillantes y contorneados, los vientos del ferrocarril. Y he oído el sonido de la cama de mi primo, el silbido del tren en la cabeza de él.
Siempre los veranos se escabullen. Un ángel de 60 toneladas se cae a la tierra. Un montón de viejo metal, un aspecto borroso y radiante. Cicatrices en el país, el verano y ella.
Cuando la tarde alcanza esto, tú me amarras. Estoy muriendo de amor. Está bien. Siempre los veranos acaban escabulléndose. Hazme encontrar una forma para hacerlos quedarse.

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