No empezaría de los primeros, qué va, huyendo siempre de los no-sinceros. Seré aquel que sólo sabe y recomienda hacer locuras y que nadie entienda. Necesitas decir que no a los miedos, verás, puedo enseñarte lo que yo prefiero, unas gotitas ahí de amor del bueno. No te preocupes, besaré primero. Aunque me canse, y vengan miles de días grises, y mis palabras quieran rendirse ante la lluvia en el cristal. Me suena grande, los imposibles también existen, son los que hoy me hacen decirte que la fiesta empiece ya.
Pero a ver que no, que no, que yo te quiero. Te cambio sí, por ese ya no puedo. Demasiadas canciones que ya no llegan, suenan palabras que jamás las llenan.
Has olvidado la vida crece entre los matices, se esconde siempre en lo que no dices para hacerse de rogar. Y un día claro, aquellas cosas que no viviste vuelven hoy para decirte, quédate un ratito más. Unas gotitas ahí, de amor del bueno. Que nadie entienda.
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