En la noche, desesperado y roto. El sonido de una lucha. El padre ha hablado. Fuimos los reyes y reinas de una promesa. Fuimos nuestros propios fantasmas. O quizá los niños de un semidios que está entre el cielo y el infierno. En tus mentiras, desesperados y dominados, robamos nuestras nuevas vidas a cambio de sangre y dolor, en defensa de nuestros sueños. La edad del hombre se acaba. Llega la oscuridad y todas las lecciones que aprendimos aquí tan solo han empezado.
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