El principio es siempre el mismo, bajo un cielo azul marino. Te hice una promesa, y ahora camino hacia adelante. En el desierto, que brilla como el oro con el viento ardiente, sigo vagando buscando la flor de diamante. Esta es la primera vez que estoy viviendo para otra persona. Hay algo que quiero proteger que no quiero nunca perder de nuevo. Deja sonar mi pulso, más pequeño y frágil que nada, pero más tenaz que nadie
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